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Tengo sed de éxito
By Antoñito | marzo 15, 2008
Y mi columna el miércoles pasado fue:
“Consumo y bullicio son los adjetivos calificativos más propios de la sociedad en la que vivimos. Nos atrapa el estrés diario. Dejamos pasar el día a día, simplemente dejándonos llevar por el destino. ¿Cuántas veces nos paramos a pensar en las metas que nos gustaría alcanzar, o el fin de nuestras vidas? Me atrevería a decir, que en nuestra inmensa mayoría, nunca. Diógenes el Perro únicamente se preocupaba de vivir conforme a su naturaleza, eliminando todo lo artificial de su existencia. Así, muchos filósofos siguieron su intensa búsqueda de la felicidad total. Y en su mayoría coincidían en la eliminación de los placeres inmediatos, como por ejemplo el dinero, y en la obtención de nuestra propia naturaleza como personas, el alcanzar nuestro propio éxito interno, nuestros deseos. Pero, aunque establezcamos como meta esos sueños, ¿estaríamos dispuestos de hacer el esfuerzo de alcanzarlos? Tendríamos que superar entonces el miedo. Miedo de ser distinto de lo establecido socialmente o miedo al fracaso. Un joven alumno de Sócrates se acerco a pedirle a Sócrates el secreto del éxito. Ambos se reunieron en el río y Sócrates, que era fuerte y corpulento lo sumergió debajo de agua. Cuando ya estaba azul, lo sacó del agua y después de que cogiera aire le preguntó: ¿Qué quisiste cuando estabas bajo agua? Y el joven contestó, naturalmente, que deseaba el aire. Así que Sócrates continuó: Cuando quieras el éxito, tanto como quisiste el aire, entonces lo conseguirás. No hay otro secreto para el éxito.
En definitiva, el ciclo repetitivo de nuestras vidas, que raramente podemos escapar de él, nos imposibilita concentrarnos y sacrificarnos en esa intensa lucha en busca del éxito, de la felicidad. Un éxito que no tiene porque ser televisivo ni multimillonario, sino únicamente un deseo interno. Reflexionemos sobre ello y busquemos internamente nuestras metas, luchando posteriormente por alcanzarlas hasta acabar con el último suspiro. Perdonen mis errores, aún estoy en plena formación como persona, y espero estar haciéndolo hasta el último de mis días.”
Un saludoooo y muchas fotos aquí
Temas: Filosofía | 2 comentario »



diciembre 7th, 2008 at 2:07
una gran reflexion, tienes un futuro de oro, si señor. Las mujeres estarán locas por ti no?
julio 15th, 2009 at 0:59
¿Dónde está lo que nos sujeta a ser felices? ¿Qué alegría pequeña viene a llenar los minutos de hoy?
Y nos quedamos esperando a la vida , como si la vida fuera otra cosa.
Sin saber que ese tiempo del futuro, no es más que este; que este tiempo es lo unico que tenemos, rebelde a los límites y las barreras…
Que somos nuestra piel y nuestro rostro con las huellas de los años repetidos, sin miedo a estrellarse, al terror…
Siempre con subidas y bajadas; con buenos y dulces momentos inundados de oportunidades, de esperanza…descubriendo quién es cada uno en cada paso, dejándose sorprender por lo inesperado, sin dejarse asustar por el cambio, por la imprevisible vida que abre las ventanas como el viento y lo cambia todo.
Agarrados a lo único que tenemos; los minutos, las horas, los días…el proyecto de vivir, la posibilidad de cambiar y seguir caminando…
Agarrados a la vida con hambre de más…siempre…
¿Y la muerte?
La muerte…ese ”accidente”, es lo de menos